BBVA y Citibanamex anticipan que la deuda pública se incrementará en 15 puntos porcentuales del PIB durante el segundo año de AMLO, al pasar de 44.7 por ciento 2019 a 59.2 por ciento.

Dos de los pilares del discurso del presidente López Obrador se corroen con los datos duros que apuntan que la corrupción y la contratación de deuda pública han aumentado más en relación al sexenio de Enrique Peña Nieto.

En esta colaboración nos enfocaremos al segundo tema, la deuda pública, porque el primero ya ha sido documentado ampliamente sólo con los casos de adjudicaciones directas que se han hecho en los primeros 19 meses de la actual administración, que están en rangos en algunos casos y obras de 80 por ciento, como es la refinería de Dos Bocas.

En cuanto a la deuda para este año, hace unos días nos despertamos con la noticia de que el Banco Mundial le prestó a México mil millones de dólares y al ser cuestionado sobre ello, el presidente sólo atinó a decir que era un préstamo de trámite, luego al profundizar la información resulta que han sido cinco créditos por 2 mil 130 millones de dólares los contratados. Esta cifra es apenas inferior a la deuda contraída por México durante todo el sexenio pasado.

El primer crédito se contrató el 28 de marzo del año pasado y el último fue el pasado 19 de mayo de este año.

La deuda pasó del 37.2 del PIB en 2012, a 44.9 por ciento en 2018, un incremento de 7.7 por ciento de acuerdo a la SHCP.

BBVA y CitiBanamex anticipan que la deuda pública se incrementará en 15 puntos porcentuales del PIB durante el segundo año de AMLO, al pasar de 44.7 por ciento en 2019, a 59.2 por ciento.

La caída en recaudación tributaria y el efecto de la depreciación cambiaria en la revaluación de la deuda son sólo algunos de los factores que están impulsando esta caída, amén del desplome de la inversión en nuestro país.

Esperemos que no vuelva a ocurrir otra crisis de la deuda externa como en tiempos de Miguel de la Madrid en donde la deuda superó al PIB.

Este escenario no sólo hará que se colapse la economía nacional, sino que en un ‘efecto tequila’ arrastre a la economía mundial en la profundización de la crisis económica.

Dice López Obrador que ellos no son iguales y que no endeudarán más al país; sin embargo, los dichos del tabasqueño se contradicen con la realidad.

Desde San Lázaro, el Grupo Parlamentario del PRI solicitó al gobierno federal transparentar el uso de los recursos que adquiere a través de la contratación de deuda, pues la crisis actual demanda que cualquier recurso adicional se destine a la reactivación económica, al apoyo a la gente que ha perdido su trabajo y a la recuperación de empleos.

Dicen los tricolores que se debe evitar el envío de los recursos a proyectos que no tienen futuro, ya que en estos momentos el país no está para despilfarrar el dinero de los mexicanos.

El préstamo aprobado por el Banco Mundial por mil millones de dólares a México, no es una operación de rutina como lo afirma el Presidente de la República, no se debe engañar a la gente y ocultar la información sobre el endeudamiento.

La línea de crédito autorizada por el Banco Mundial es parte de un programa de financiamiento derivado de la pandemia por el Covid-19.

Los priistas enfatizaron que darán seguimiento puntual a la aplicación de esos recursos y adelantaron que solicitarán a la Mesa Directiva que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público presente un desglose de la utilización de los recursos solicitados al Banco Mundial.

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